ANTONIO GARCÍA Y BELLIDO Y LA ARQUEOLOGÍA DEL NOROESTE PENINSULAR
Museo del Castro de Viladonga
Tamén en galego

Las investigaciones arqueológicas e históricas del profesor García y Bellido sobre el Norte y Noroeste peninsular supusieron el despertar de un trabajo de corte científico en estas áreas y, además, la superación de las visiones eruditas más tradicionales, basadas casi exclusivamente en la información de los textos de autores clásicos, generalmente escasa para esta zona y casi siempre con una visión parcial.

Entre la ingente obra de Antonio García y Bellido, hay que destacar más de medio centenar de trabajos dedicados a la arqueología del Norte y Noroeste peninsular, tanto de la época castreña como, y sobre todo, del mundo romano. Sus estudios abarcan desde el País Vasco hasta Galicia y el Norte de Portugal, si bien su atención preferente estuvo centrada en zonas de Asturias, Cantabria, Palencia y León.

Mientras en Asturias García y Bellido es recordado por sus trabajos arqueológicos en los castros naviegos de Pendia y Coaña, haciendo de este último una reconstrucción dibujada que tuvo mucha fortuna en toda la bibliografía posterior, y asimismo quedó plasmada su labor en el estudio de los materiales de las termas de Campo Valdés de Gijón, en el área cántabra, también en los años 40, hace excavaciones en Iuliobriga centrando su atención en aspectos referidos a la implantación del ejército romano en Hispania, algo en lo que continuará en la palentina Herrera de Pisuerga, ya a comienzos de los años 60.

Pero será en León donde García y Bellido profundizará en las cuestiones relacionadas con el ejército romano, publicando y promoviendo estudios y trabajos diversos sobre la fundación de la Legio VII Gemina, a partir de la anterior Legio VI Victrix que dio origen a la capital leonesa. Sus excavaciones, interpretaciones y el material gráfico por él elaborado son aún hoy en cierta medida decisivos para entender este enclave romano de la Meseta Norte.

La actividad científica de García y Bellido relacionada con Galicia y con el Norte de Portugal es también relativamente amplia, quizás por su vínculo "estacional" con la ría del Eo. Un simple vistazo a su bibliografía nos deja ver que prestó atención a muy variados temas y en distinto grado, unas veces personalmente y otras promoviendo estudios por parte de otras personas (caso de los trabajos en el Castro de Fazouro, luego publicados de modo resumido en Archivo Español de Arqueología). En los años 40 compara el caldero de Cabárceno con la diadema llamada entonces "de Ribadeo" (hoy de Moñes, Asturias), estudia la lápida con la mención de los Albiones (en ambos casos queda clara su vinculación con los temas de la cuenca del Eo), y analiza el hallazgo -veinte años antes- del tesoro áureo de A Golada o el del depósito de hachas de talón de O Ío (dos ejemplos de la Edad del Bronce en la provincia de Pontevedra).

El mundo castreño y las diversas manifestaciones de la etapa galaico-romana también ocuparon varias páginas de su extensísima obra. Conviene hacer breve mención de sus aportaciones, por ejemplo, sobre el singular poblado y necrópolis de A Lanzada, a propósito del problema de los enterramientos y su relación con las "cámaras" funerarias hoy reinterpretadas como "saunas", acerca de la cuestión de los orígenes de la casa redonda en el Noroeste (que se recogió en su útil y conocida obra sobre el urbanismo en la Antigüedad), sobre los relieves y estelas que entonces (comienzos de los 60) iban apareciendo en Vigo y en otros lugares o, en fin y por rematar con algo vinculado al área lucense, con la publicación del remate de vexillum en forma de águila, de O Caurel (como documento militar), o sobre las Tablas de Barro que citan el importante pero todavía problemático Dactonium. Todo esto por no citar estudios de carácter general que tienen aplicación al Noroeste peninsular: ahí están la traducción comentada de los textos descriptivos de Estrabón y Plinio, o todo lo relativo a las guerras cántabras incluyendo la difusión del plano de Lucus Augusti con su muralla tardía, o bien sobre la latinización de Hispania o incluso sobre el conjunto del Arte Romano, en su monumental y aún no superada obra de síntesis.


Antonio García y Bellido (Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, 1903 - Madrid, 1972) estudió Filosofía y Letras en Madrid, donde tuvo como maestros, entre otros, a José Ramón Mélida, Manuel Gómez Moreno, Hugh Obermaier y Elías Tormo, que dirigiría su tesis doctoral sobre los Churriguera y que fue su mentor para el ingreso en la Real Academia de la Historia.

La formación inicial de García y Bellido en la Historia del Arte habría de tener una gran importancia metodológica en sus futuros trabajos sobre el urbanismo y la arquitectura del mundo antiguo, la cerámica griega o la escultura romana.

En 1931 obtiene la cátedra de Arqueología Clásica en la Universidad de Madrid, y después de al Guerra Civil, desde dicha cátedra inicia dos nuevos campos de investigación: la colonización griega, fenicia y púnica en Occidente, y la arqueología de los pueblos prerromanos del Norte peninsular, en este caso participando en las excavaciones que Juan Uría Riu, de la Universidad de Oviedo, había promovido en el Castro de Coaña.

En 1949 ve la luz su obra Esculturas romanas de España y Portugal, publicada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, institución en la que habría de fundar dos años después el Instituto de Arqueología 'Rodrigo Caro', de donde saldría, a su vez, la revista Archivo Español de Arqueología, convirtiéndose desde entonces ambas, institución y publicación, en los dos núcleos de toda la actividad de García y Bellido, centrada ya fundamentalmente en todos los aspectos del mundo hispano-romano.

Paralelamente se producirá el reconocimiento internacional de su labor como arqueólogo e historiador: doctor honoris causa en la Universidad de Bordeaux, ingreso en la Academie de Inscriptions et Belles Letres, miembro de la Hispanic Society of New York y de la Comisión histórica de la UNESCO, entre muchas otras distinciones.

Actualmente se considera a García y Bellido como el gran impulsor de los estudios de Arqueología Clásica en España, algo que reconocen institucionalmente las universidades españolas, y como creador de fructíferas líneas de investigación en la Arqueología hispano-romana.

 

CATÁLOGO DE PIEZAS DE LA EXPOSICIÓN

DEL MUSEO DE LÉON
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Junta de Castilla y León

Ciudad de León:

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ASTURIAS
Principado de Asturias

Castro de Coaña:

Castro de Pendia:

AULA ARQUEOLÓGICA DE CAMPA TORRES
Ayuntamiento de Gijón
DEL MUSEO DEL CASTRO DE VILADONGA
Xunta de Galicia


CRÉDITOS

ANTONIO GARCÍA Y BELLIDO Y LA ARQUEOLOGÍA DEL NOROESTE PENINSULAR
Museo del Castro de Viladonga (Castro de Rei, Lugo)
7 de marzo - 4 de mayo de 2003

Idea original de la Exposición
Museo de León
(Junta de Castilla y León)
Dir. Luis Grau

Comisario de la Exposición
Ángel Morillo Cerdán
Prof. Universidad de León

Piezas
Museo de León
Museo Arqueológico de Asturias
Aula Arqueológica de Campa Torres

Fotografías y documentos
Archivo personal de Mª Paz García-Bellido
Ángel Morillo
Felipe Arias
Archivo del Museo del Castro de Viladonga

Colaboran
Paloma García
Parque Arqueológico de Campa Torres
(Ayuntamiento de Gijón)

Asociación de Amigos del Museo del Castro de Viladonga

Coordinación
Felipe Arias Vilas
Museo del Castro de Viladonga

Diseño y montaje expositivo
P & T (Juan Stové)
(Gijón)
Museo del Castro de Viladonga

Versión electrónica
Enrique Jorge Montenegro Rúa
http://www.aaviladonga.es/es/exp-garciaybellido.htm

Agradecimiento especial a
Mª Paz García-Bellido y familia