EXPOSICIÓN:
ARQUEOLOGÍA LUCENSE DESDE EL AIRE

Tamén en galego

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El MUSEO DEL CASTRO DE VILADONGA tiene entre sus fines y objetivos el de divulgar y difundir todo tipo de actividades y trabajos relacionados con la investigación arqueológica, y uno de ellos es el que se refiere a las prospecciones de reconocimiento e identificación de yacimientos. Dentro de este apartado, uno de los aspectos más utilizados es el de la fotografía aérea, como complemento de otros estudios e investigaciones tanto de campo como de gabinete. Pero, además, la visión desde el aire de los diferentes tipos de sitios arqueológicos resulta particularmente interesante, vistosa y espectacular. Por esta razón, se entendió que era de gran interés ofrecer a todo tipo de público una Exposición selectiva de diversos yacimientos arqueológicos de la provincia de Lugo vistos desde el aire.
     Lógicamente, no todos los yacimientos se ven igual desde la altura de un avión o de un helicóptero, y en la propia Exposición se explican las distintas características de cada sitio o de cada bloque (cronológico-cultural) de sitios. Merece destacar, como ejemplos bien demostrativos que abundan en esta selección, la presencia tantas veces monumental de la mayoría de los castros o bien de las minas de época romana, mientras que otras veces, la visión desde el alto apenas permite localizar algunas formas en el paisaje que se deben a acciones del hombre sobre el medio geográfico y natural a lo largo de los siglos, dejando en este unas huellas que ya son, en muchas ocasiones, verdaderos restos arqueológicos.
 

Muchas de las fotografías que se recogen en esta muestra pertenecen al archivo gráfico del Museo del Castro de Viladonga, y todas las expuestas se deben y así lo agradecemos a diversas personas y/o entidades: el vuelo "americano" de 1956-1957, a Juan Carballal, a José Latova (Ministerio de Cultura), a Luciano G. Alén y José M.G. Vilasó, a José R. Pro, a Jesús Caínzos (SAGA) y, sobre todo, a miembros de la Sección de Arqueología del Instituto de Estudios Galegos así como a Gerardo Gil (ICONO).

Por su propio tamaño, su estructura exterior y la disposición en el terreno, las MÁMOAS o MEDORRAS (túmulos megalíticos gallegos) no suelen destacar en una fotografía aérea, ya que su visión más fácil es la que se produce precisamente a ras del suelo sobre el que se ubican, generalmente penillanura o pendiente suave.
     Aun así, es factible a veces reconocer ciertas marcas o puntos en el terreno, como sucede con las medorras de Rozas en el vuelo de 1956-1957, comúnmente agrupados en conjuntos que son característicos de este tipo de cementerios de hace más de 3.500 años. En este sentido, las modernas técnicas de prospección mediante fotografía aérea (sea convencional, infrarroja o de otro tipo), han avanzado mucho en la localización de necrópolis megalíticas. En otras ocasiones, el yacimiento es perfectamente visible al estar al descubierto el dolmen o cámara funeraria pétrea, como ocurre con el situado en el monte de Adai.

LOS CASTROS
     Los castros son los yacimientos arqueológicos más visibles y notorios en el paisaje gallego, hasta el punto que lo identifican perfectamente al tiempo que son una referencia histórica y patrimonial de enorme importancia en Galicia. Se bien muchos asentamientos castreños son también claramente perceptibles a nivel de superficie, la fotografía aérea ha servido para identificar y localizar un buen número de ellos, como parecen querer demostrar los estudios de A.Bouhier. Además, algunos castros recogidos en esta Exposición ofrecen una monumentalidad que los convierte en muestras incomparables de nuestro Patrimonio Cultural.
     Por otro lado, así como la Cultura Castreña conoce, dentro de su homogeneidad diferencial, diversas fases evolutivas y distintas variantes regionales dentro del Noroeste, también los yacimientos castreños muestran una gran variedad tipológica que queda reflejada en la fotografía aérea. Aunque no es posible disponer de ejemplos de castros costeros, sí abundan los asentamientos sobre grandes o pequeñas colinas, o bien en ladera (generalmente de tipo minero y galaico-romanos), o de llanura ("agrícolas" para muchos autores), etc.

Sin embargo, son pocos los castros escavados total o parcialmente en la provincia de Lugo: Penarrubia, Fazouro, Barán, Torre de Sobredo, Vilar y sobre todo Viladonga (que merece consideración aparte), pueden ser ejemplos a citar aunque con un grado de investigación y de conservación muy distinto en cada caso y por circunstancias también muy diversas.
     En casi todos los casos conocidos, son de destacar los sistemas defensivos basados en murallas y fosos, a veces combinados con antecastros o subcastros, y complementados por parapetos de muy compleja disposición, pero que la fotografía aérea permite comprender más fácilmente.

EL MUNDO GALAICO-ROMANO
     Después de la conquista romana del Noroeste, se produjeron unos cambios fundamentales en el poblamiento, en la economía, en la sociedad e incluso en la ideología de los pueblos castreños, pero estos, aunque cambiando y evolucionando notablemente, no desaparecieron. La arqueología comprueba a menudo la pervivencia de muchos castros como lugares de habitación, si bien ahora sólo como uno de los tipos de hábitat rural, mientras otra parte de la población (presuntamente la más "romanizada") vivía en ciudades y pequeñas villas, o cerca de los campamentos militares, o en las villae o grandes mansiones rurales o costeras, generalmente tardías.

Por lo tanto, la arqueología desde el aire seguirá mostrando castros, con ciertas particularidades a destacar: persistencia de sistemas defensivos pero ya con más valor simbólico y de prestigio que como previsión de acciones bélicas, aparición de un proto-urbanismo, ocupación de sitios antes no usados (como el caso de los numerosos castros que acompañan a las monumentales minas de oro romanas), relación con las nuevas y mejores vías de comunicación, etc.
     Todo esto también está presente en fotografías aéreas realizadas desde 1956 hasta ahora: castros romanizados y tardíos como Viladonga, de zona minera como los del Caurel, los puentes y calzadas viarias, las propias explotaciones auríferas primarias (de montaña) y secundarias (de aluviones fluviales), etc., son ejemplos todos ellos que se ofrecen en este apartado, aunque otro tipo de yacimientos son mucho menos visibles e identificables desde el aire, como sucede con las villae (como Castillós), mansiones o casas rurales apenas entrevistos a no ser que estén excavados, lo que no es en el caso lucense.

LA ÉPOCA MEDIEVAL Y MODERNA
     La arqueología no es una disciplina científica (o, para otros, una técnica o un método) que sea de utilización exclusiva para las etapas más antiguas de la Humanidad. Hoy se está potenciando su uso para épocas posteriores, desde el mundo medieval al moderno, y tiene asimismo un gran auge la llamada arqueología industrial, de la que la provincia lucense tiene abundantes muestras aunque no puedan estar aquí representadas.
     Desde el aire, hay una serie de yacimientos medievales, modernos o de época indeterminada que se dejan ver con claridad. Es, sobre todo, el caso de los castillos, torres o fortalezas, más o menos enteras o arruinadas y, generalmente, reutilizando viejos enclaves castreños, como los ejemplos de Carbedo o Caldaloba, pero también se pueden descubrir desde el aire otros tipos de yacimientos medievales.
     En otras ocasiones es factible advertir diversas marcas o señales en el terreno, de tipo y extensión muy variable, que comprueban las acciones del hombre sobre el territorio, si bien el conocimiento tiene siempre que completarse con trabajos de campo (prospecciones y/o excavaciones) y con otra documentación (escrita, de tradición oral, etc.).

EL CASTRO DE VILADONGA
     Un apartado especial de esta Exposición se dedica, lógicamente, a mostrar las características y la evolución del Castro de Viladonga a lo largo del tiempo. Se ofrecen fotografías antiguas que muestran la relación con yacimientos de su contorno, otras que permiten ver el desenvolvimiento de los trabajos arqueológicos que, desde 1971 y hasta el presente, se vienen realizando en este sitio y, en fin, algunas que evidencian la relación y la interacción obligada entre este importante yacimiento castreño y galaico-romano y su Museo monográfico.

La exposición se puede visitar desde el 18 de mayo hasta el 18 de junio en la Sala de Exposiciones del Archivo Histórico Provincial de Lugo, c/Cambria s/n.

Horario: de 9 a 21 h. de lunes a viernes.

 

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Museo del Castro de Viladonga